El forzoso final del Grupo Impresia Ibérica visto por una trabajadora

He visto como la ansiedad y la impotencia se apoderaba de todos nosotros al incrementar nuestras deudas, a pesar de seguir trabajando. Y eso a pesar de no ser responsables de la situación a la que nos veíamos sometidos defendiendo siempre, con uñas y dientes nuestros puestos de trabajo.

Maria Soledad Lobato Pérez
 
 
 
Assemblea de treballadors i treballadores de Cayfosa foto UGT

Assemblea de treballadors i treballadores de Cayfosa foto UGT

Como trabajadora del Grupo Impresia, en concreto de Industria Gráfica Cayfosa desde hace más de 21 años, quiero expresar la angustia a la que hemos estado sometidos todos los trabajadores durante 10 meses en los cuales se han producido primero impagos y al final el cierre. Ha sido un verdadero caos tanto profesional como personal.

Ha sido un esfuerzo constante por intentar mantener nuestros puestos de trabajo, lidiando en más de un caso con los propios clientes. Estos, hasta el último momento nos han prestado su apoyo incondicional, incluso cuando la situación empezaba a ser mucho más tensa y complicada, haciéndose cargo de comprar las materias primas, con el objeto de que el proceso de producción no parase.

Me apena ver este triste desenlace, ya sea por causa premeditada o no. (en ello no voy a entrar, aunque tengo mi propia opinión, ya que considero, que el tiempo pone a todo el mundo en su lugar).

Considero que la situación podría haber sido menos dramática y haber evitado que los trabajadores pasáramos muchas menos penurias, si el concurso de acreedores voluntario del 13 de mayo, se hubiera presentado mucho antes.

Hemos sufrido retrasos reiterados e impagos de nóminas en estos últimos 10 meses. En muchos casos, los trabajadores no tenían dinero para poder presentarse en su puesto de trabajo. Incluso ha habido compañeros que han tenido que rescindir su contrato con la intención de percibir algún ingreso y que han tenido que irse sin el finiquito de las nóminas adeudadas, que además, para no perder ese dinero se han visto obligados a interponer demandas de cantidad, con ello un coste que difícilmente se puede cubrir dada su situación económica. Cabe decir que actualmente se nos adeudan 120 días en concepto de nóminas, pagas extras y vacaciones; las cuales si el administrador concursal no pudiera hacer frente, las abonará Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) cuando corresponda.

Se han dado casos en los cuales trabajadores no han podido hacer frente a los gastos, como los recibos o las hipotecas. Incluso, algunos compañeros han visto como les demandaban sus ex parejas, por no pagar las manutenciones de los hijos; o de, cómo los bancos, sin escrúpulos, nos cobraban intereses de demora y comisiones de devolución, por no poder hacer frente a nuestros compromisos.

He visto como la ansiedad y la impotencia se apoderaba de todos nosotros al incrementar nuestras deudas, a pesar de seguir trabajando. Y eso a pesar de no ser responsables de la situación a la que nos veíamos sometidos defendiendo siempre, con uñas y dientes nuestros puestos de trabajo.

Fin del período de consultas

El pasado 18 de julio de 2019, finalizó el periodo de consultas del concurso, y el viernes 26 de julio, tras el auto del juez que lleva el Expediente, el Grupo Impresia Ibérica, extingue los contratos de 604 trabajadores de manera directa; a los que hay que sumar aquellos que trabajan de manera indirecta y daban servicio al grupo.

Con ello nos desvinculamos de la empresa y podemos volver a respirar un poco, quitándonos la cadena que llevábamos al cuello desde hace más de diez meses, y poder tramitar así la prestación de desempleo y percibir de nuevo ingresos que, en la mayoría de casos, no serán recibidos hasta principios del mes de octubre. Entonces podremos centrarnos en buscar un nuevo trabajo e intentar volver, poco a poco, a una normalidad.

Solo deseo que una situación semejante, de tal maltrato psicológico y moral, no la tengamos que experimentar más. En este proceso no solo los trabajadores hemos sufrido, sino que también lo han hecho nuestras familias y seres queridos. Nadie merece pasar meses sin percibir su nómina y verse obligado a asistir a su puesto de trabajo solo para no perder el derecho a la indemnización del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa), que para nada se ajusta a la indemnización correspondiente a cualquier otro tipo de despido.

Es duro ver como se deteriora, poco a poco, una gran empresa del sector de Artes Gráficas y desgraciadamente no se hace difusión alguna de la desprotección sufrida por las familias que nos quedamos sin empleo.

Me despido diciendo que ha sido un placer compartir muchos momentos, en otros no tanto, ya que en algunas ocasiones se ha criminalizado a los que han luchado por defender los derechos de todos los trabajadores, incluida mi persona.

En cualquier caso, doy ánimos a todos mis compañeros, algunos en una edad complicada, para optar a una reinserción en el mundo laboral. Al resto, toda la suerte del mundo para poder encontrar otro puesto de trabajo y mejorar, porque estas situaciones, como se suele decir: “si no te matan te hacen más fuerte”, porque cuando se cierra una puerta, se abren otras, estad seguros y seguras de ello.

Un fuerte abrazo a tod@s y mucha suerte.

María Soledad Lobato Pérez

Maria Soledad Lobato Pérez
Sobre Maria Soledad Lobato Pérez

María Soledad Lobato Pérez és Presidenta Comité Industria Gráfica Cayfosa Contacte: Twitter | Més articles

4 Comments en El forzoso final del Grupo Impresia Ibérica visto por una trabajadora

  1. Jose Gomez // 29/07/2019 en 9:29 // Respon

    Lo mismo te deseo
    Hay que mirar hacia delante
    El mundo no se acaba
    Hasta siempre

  2. Miguel // 29/07/2019 en 9:57 // Respon

    Esperemos que todos aquellos que han llevado al cierre de esta empresa que a sido referente en Artes Gráficas se den a conocer , para que no vuelva a suceder en otras empresas y con estas mismas personas …
    Un placer haber compartido 34 años de mi vida con tanta gente a valido la pena y a luchado por su puesto de trabajo hasta el último día…

  3. Marisa Picó // 29/07/2019 en 17:26 // Respon

    Ánimo!
    Marisa Picó

  4. Miguel Angel // 04/08/2019 en 16:32 // Respon

    En los últimos 4 años, he sufrido el cierre de las dos empresas de artes gráficas, más importantes de Cataluña. La antigua Printer y el Grupo Impresia. Nunca imagine que se pudieran cerrar, debido a una nefasta gestión. Clientes y producción no faltaban. Y lo que más me duele, es que la administración no haya intervenido en ningún momento. Dejándonos desamparados hasta que la situación, no tenía vuelta atrás… Un año y medio sin pagar a proveedores, meses sin pagar a trabajadores. Los sindicatos tampoco han querido ver lo que estaba pasando, esperando un milagro. Los responsables de todo esto se irán de rositas y con los bolsillos llenos.. Una pena..

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